Creo que la Navidad es una fecha que se debe aprovechar para pasar buenos ratos, no tiene que ser una jornada de días concretos obligados a pasar en familia simplemete por compromiso. Por eso mismo, intento pasar más tiempo haciendo cosas que me gustaría hacer más a menudo, pero que el día a día no me permite. Hoy he ido a nadar (me encanta nadar), hacía mucho que no iba a la piscina y la verdad es que me ha sentado muy bien. Nadando se me va el estrés acumulado por los exámenes, deberes y trabajos que nos mandan a lo largo del curso. Al llegar a casa, mi hermana me ha dado un abrazo y me ha dicho que hacía mucho que no jugaba con ella. Me he dado cuenta de que por desgracia tenía razón, por lo tanto, nos hemos puesto a jugar al escondite por toda la casa.
Por culpa de los malditos exámenes, hacía varios findes de semana que no salía con mis amigos. Así que hemos ido a tomar algo a un bar porque hacía mucho frío y luego nos hemos ido a la peña. Ha estado genial, me lo paso muy bien con ellos. Por último me he ido a casa, donde me esperaba mi padre con una sorpresa. Me ha dicho "monta en el coche, que te lo has ganado". Ahora estoy en el coche, yendo a ver al CAI Zaragoza. Me he dado cuenta de que lo que echaba de menos era pasar momentos así con la gente a la que quiero, no las Navidades.
Muy bien, Raquel. Parte de la culpa de ese espíritu de la Navidad del que hablas la tiene la narración breve "Cuento de Navidad", de Charles Dickens y los encuentros fantasmales de Scrooge.Por cierto, ganó el CAI, ¿no?
ResponderEliminarSii, 105-94
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