miércoles, 31 de diciembre de 2014
Mis Navidades, por Raquel
Por culpa de los malditos exámenes, hacía varios findes de semana que no salía con mis amigos. Así que hemos ido a tomar algo a un bar porque hacía mucho frío y luego nos hemos ido a la peña. Ha estado genial, me lo paso muy bien con ellos. Por último me he ido a casa, donde me esperaba mi padre con una sorpresa. Me ha dicho "monta en el coche, que te lo has ganado". Ahora estoy en el coche, yendo a ver al CAI Zaragoza. Me he dado cuenta de que lo que echaba de menos era pasar momentos así con la gente a la que quiero, no las Navidades.
martes, 30 de diciembre de 2014
Treinta de diciembre de dos mil catorce, por Adelina
lunes, 29 de diciembre de 2014
Aviso a los miembros de este blog
Inocentada, inocentada...
El 29 de diciembre es un día para estar enfermo. No podéis imaginar la inocentada de ayer. Más que inocentada fue una broma muy pesada.
Me invitaron a comer. La situación era incomodísima, tanto que la tensión se podía cortar. Por si eso fuera poco, la comida estaba asquerosamente mala. Creo que no he probado una paella más cruda, una carne más jasca y unas croquetas de carne con menos carne que aquellas.
A todo esto, hay que sumarle varias cosas: Un perro salchicha tocapelotas y llorón, una cuarentona mandona, una prima impertinente y un viejo cabezón.
Quién me mandaría meterme ahí, quién...
Menos mal que había gente normal que hicieron que la comida fuera algo más amena.
Para terminar el día, cena con el mejor (el mejor y el más torpe). ¿Qué pasa cuando dejas la freidora encima de una vitrocerámica encendida? Pasa que el plástico de la freidora se derrite y huele a cuernos fritos. Eso fue lo que pasó y hasta que conseguí quitar todo el plástico de la vitro...
Aún con todo esto, fue un día divertido. Lo peor es que mi tripa no ha terminado de cocer la comida de ayer...
María.
domingo, 28 de diciembre de 2014
Por los de siempre.
No se con quien empezaré el año, pero si con quien lo termino. Me quedo con esas personas que han compartido mis días y han dejado que yo comparta los suyos. Los de siempre, vamos.